60 preguntas picantes para hacerle a tu pareja, de sí o no
Sesenta preguntas picantes que se responden con un sí o un no, de la más suave a la más directa. Cuatro rondas, ningún rodeo, y confesar se vuelve fácil.

La regla cabe en una frase: uno hace la pregunta y el otro responde sí o no. Nada que explicar, nada que justificar.
Aquí abajo tenéis sesenta preguntas picantes para parejas, repartidas en cuatro rondas que van de menos a más. La primera se juega un martes por la noche delante de la tele. La última, no.
Por qué preguntas de sí o no en vez de preguntas abiertas
Parece poca cosa, y ahí está precisamente su fuerza.
Una pregunta abierta, del tipo «¿y a ti qué te apetecería?», obliga a poner un deseo en palabras, a defenderlo y a asumir las palabras que uno ha elegido. Es mucho de golpe, y por eso se contesta «no sé» cuando se sabe perfectamente. El escalón es demasiado alto.
El sí o no lo quita de en medio. No formuláis nada, no justificáis nada: respondéis con una sola palabra a una idea que otro ha puesto en palabras por vosotros. Es la confesión más barata que existe, y dice tanto como cualquier otra. Un sí a una pregunta concreta os enseña más que diez minutos de conversación prudente.
Su límite es que no desempata. Cuando el otro ha dicho que sí a dos cosas, el sí o no no aclara cuál va primero: ese es el trabajo del «¿qué prefieres?» para parejas, que obliga a elegir entre las dos. Tampoco cuenta nada: para la historia que hay detrás de un sí hacen falta preguntas abiertas, y eso es lo que propone nuestro juego de preguntas para parejas, en el que cada uno tiene un minuto para responder.
Cómo se juega
- Por turnos, la misma pregunta para los dos.
- Se responde con un sí o con un no, sin comentarios.
- Se puede pasar.
- Cuatro rondas, de la más suave a la más directa.
Podéis jugar aquí mismo, o leer las preguntas más abajo y hacerlas a vuestra manera.
60 preguntas, los dos en la misma pantalla. No se guarda ni se envía nada: todo se queda en vuestro móvil.
Ronda 1: lo que no se dice
El calentamiento. Esas cosas pequeñas que uno se guarda sin saber muy bien por qué.
- ¿Has pensado hoy en hacer el amor conmigo?
- ¿Te acuerdas de la primera vez que tuviste ganas de mí?
- ¿Hay algo que hago sin darme cuenta y que te enciende?
- ¿Alguna vez has elegido lo que te ibas a poner pensando en el efecto que me haría?
- ¿Te excita que no te quite los ojos de encima durante una cena aburrida con amigos?
- ¿Alguna vez has tenido ganas de mí en un momento de lo más inoportuno?
- ¿Hay una parte de mi cuerpo que miras más que las demás?
- ¿Hay una parte de tu cuerpo que te gustaría que te tocara más a menudo?
- ¿Te gustaría que dedicáramos mucho más tiempo a los preliminares?
- ¿Lo prefieres por la mañana, nada más despertarte?
- ¿Alguna vez has tenido ganas de ponerme contra la pared nada más volver del trabajo?
- ¿Hay algo que hacíamos al principio y que ya no hacemos?
- ¿Alguna vez te has acordado de nuestra última noche en plena reunión de trabajo?
- ¿Alguna vez has hecho como que dormías para no hacer el amor?
- ¿Te estás preguntando hasta dónde llega esta lista?
Ronda 2: fuera del dormitorio
La cama cumple de sobra. Pero el miedo a que os pillen sigue siendo un motor difícil de sustituir.
- ¿Te gustaría que lo hiciéramos en el coche, como cuando teníamos veinte años?
- ¿Te gustaría que reserváramos una habitación de hotel una tarde, solo para eso?
- ¿Te gustaría que lo hiciéramos encima de la mesa de la cocina?
- ¿Te excita la idea de que nos pillen?
- ¿Te gustaría que lo hiciéramos en casa de unos amigos, en silencio, mientras ellos están al lado?
- ¿Te gustaría que lo hiciéramos al aire libre: en la terraza, en el campo o en la playa?
- ¿Te gustaría que lo hiciéramos dentro del agua, aunque sea una vez?
- ¿Te gustaría que nos escapáramos al baño de un restaurante?
- ¿Te gustaría que lo hiciéramos en un probador?
- ¿Te gustaría que quedáramos en un bar haciéndonos pasar por dos desconocidos?
- ¿Te gustaría salir una noche sin ropa interior, y que nadie más lo supiera?
- ¿Te gustaría que nos mandáramos fotos a lo largo del día?
- ¿Te gustaría que me presentara en tu trabajo para una pausa rápida?
- ¿Te gustaría que fuéramos a un club liberal, aunque solo sea para mirar?
- ¿Te gustaría que te despertara en mitad de la noche solo para hacerlo?
Ronda 3: quién manda
Subimos de nivel. Los juegos de poder y los accesorios reactivan a una pareja que ya tiene sus años de rodaje. Si varias de estas preguntas se llevan un sí, lo que viene después está en nuestro artículo sobre los juegos de dominación y sumisión en pareja.
- ¿Te gustaría que te dominara?
- ¿O al revés: te gustaría dominarme?
- ¿Te gustaría que te diera órdenes en la cama?
- ¿Te gustaría que te atara la próxima vez?
- ¿Te gustaría que te vendara los ojos?
- ¿Te gustaría que probáramos los azotes?
- ¿Te gustaría que compráramos un juguete erótico para usarlo juntos?
- ¿Te gustaría que probáramos un juego de rol concreto?
- ¿Te gusta que te hable con palabras crudas mientras lo hacemos?
- ¿Hay una palabra que te gustaría oírme decir?
- ¿Hay alguna que no soportas?
- ¿Te gustaría que eligiera yo tu ropa interior de mañana?
- ¿Te gustaría que nos grabáramos, aunque lo borremos justo después?
- ¿Te gustaría que probáramos con cubitos de hielo, o con aceite templado?
- ¿Te gustaría que dejáramos una película porno puesta de fondo?
Ronda 4: sin filtro
La última ronda es la más directa. Lo que pasa cuando los cuerpos se tocan.
- ¿Hay una postura que ya no hacemos y que echas de menos?
- ¿Te gustaría que el sexo oral durara mucho más, en los dos sentidos?
- ¿Te gustaría que pasáramos horas dándonos placer sin penetración?
- ¿Te gustaría que probáramos el sexo anal?
- ¿Te gustaría que nos miráramos a los ojos en el momento de corrernos?
- ¿Te gustaría que pusiéramos un espejo junto a la cama?
- ¿Te gustaría mirar cómo me masturbo?
- ¿Te gustaría que mirara cómo te masturbas?
- ¿Has pensado en mí al masturbarte esta semana?
- ¿Te gustaría tragar, o que tragara yo?
- ¿Te gustaría que intentáramos que te corrieras sin tocarte?
- ¿Te gustaría que lo hiciéramos una vez muy despacio, dedicándole toda la noche?
- ¿Y a veces necesitas que sea a lo bruto?
- ¿Alguna vez has fingido?
- ¿Quieres poner en práctica uno de los síes que has dicho esta noche, aquí y ahora?
La variante con castigo
Las preguntas solas dan para una buena conversación. Con un castigo, dan para una noche entera.
La regla: quien pasa saca un castigo. Elegid cinco o seis antes de empezar. Los de aquí abajo sirven perfectamente, y si queréis subir un escalón, la lista de castigos picantes para parejas tiene noventa y uno más.
Para reírse
- Responde a las tres preguntas siguientes imitando al otro.
- Cuenta el recuerdo más bochornoso de vuestros comienzos.
- Haz un cumplido que no hayas hecho nunca.
- Habla en susurros hasta el próximo castigo.
- Deja que el otro elija la música para lo que queda de noche.
Para subir la temperatura
- Quítate una prenda, la que elija el otro.
- Besa al otro durante treinta segundos, sin usar las manos.
- Dale un masaje de tres minutos, en el sitio que te señale.
- Déjate vendar los ojos durante las cinco preguntas siguientes.
- Responde con todo detalle a una pregunta fuera de la lista, la que el otro quiera hacerte.
- Quédate sin moverte un minuto mientras el otro hace lo que quiera.
- Di en voz alta lo que harías si las preguntas se acabaran ahora mismo.
El castigo se cumple en el momento, no al final.
Y después
Ahora tenéis una lista de cosas a las que el otro ha dicho que sí. Eso es lo que habíais venido a buscar.
Elegid una y ponedle fecha. «El sábado probamos lo de la pregunta 34» funciona muchísimo mejor que «a ver si un día de estos lo repetimos». Unas ganas sin fecha no se cumplen nunca.
Si lo que os frena es sacar el tema, de eso trata cómo proponer un juego picante a tu pareja.
Y si queréis seguir esta misma noche sin tener que elegir, los juegos de Oopsia sacan las cartas por vosotros. Veinte minutos, un móvil, nada que instalar.