RULETA SEXUALEl único juego para parejas en el que decir «no» os acerca a la derrota… y al castigo.
Girad la ruleta. Sacad una carta. Actuad o dejaos hacer.
En este juego, dudar tiene un precio: cada negativa transfiere directamente vuestros puntos a vuestra pareja.
¿Os atreveréis a ir a por todas para evitar la sanción final?
Girar la ruleta
¿El problema de los juegos para parejas clásicos?
Negarse no cuesta nada.
La mayoría de los juegos os lanzan un reto y esperan tranquilamente a que lo cumpláis. Si no os atrevéis, decís «no». Negarse no cuesta nada. ¿El resultado? La tensión decae, y la noche se apaga sola, una negativa tras otra.
Aquí, las reglas cambian. Cada carta tiene un precio.

Una ruleta, una carta, una elección.
La ruleta decide el «dónde»
Cabeza, boca, pecho, espalda, nalgas, piernas, sexo o «por todas partes». El destino elige la zona del cuerpo, nunca la acción.
La carta dicta el «qué»
La misma escena se os propone desde dos ángulos, con vuestros nombres integrados: dominar la acción, o someteros a ella. Elegid, y el cronómetro se pone en marcha.
La puntuación desencadena la sanción
Tras 24 o 32 turnos de juego, la puntuación queda fijada. El ganador saca 3 cartas de «sanción» e impone una al perdedor. Es el único momento de la partida en el que alguien decide en lugar del otro.
320 retos, 640 formas de jugarlos.
Preguntas
frecuentes.
¿Qué es exactamente una ruleta sexual?
¿Qué es gratis?
¿Cómo se ganan puntos?
¿Cuánto dura una partida?
¿Hace falta material?
¿Hay que crear una cuenta o instalar algo?
Explorad otros terrenos de juego.
¿Quién se echará atrás primero?
Lo sabréis al cabo de veinticuatro turnos. Y quien vaya por delante elegirá lo que el otro le debe.